¿Cuando el café llega a la bodega cuál es su trabajo como catador?
Lo primero que hacemos es catar muestras de café pergamino seco por lotes. Se trabaja por cooperativas– 39 forman Prodecoop- por lo que cada lote o estiba corresponde a una cooperativa, siempre identificado por tipo de café en bodegas diferentes. Conocer las características del café de todas las cooperativas de la organización nos facilita el trabajo a la hora de mandar las muestras a los clientes.
¿Qué otros trabajos ocupan su jornada laboral?
Como catadores monitoreamos el proceso de recepción del café, pero dando sugerencias más que nada. El experto es el receptor, quien separa el café por categorías, cantidad de defectos y humedades, ubicándolo en lugares distintos en los patios de secado. Si un determinado productor o cooperativa entrega café con un alto porcentaje de defectos se envía una nota al área de acopio de la zona para que se mejore el control de la calidad. Otro trabajo es el control de las humedades en patio. Los socios entregan el café oreado, es decir con un cierto grado de humedad y aquí termina el proceso de secado al sol. Cuando el café se aproxima a su punto óptimo los punteros o jefes de patio nos traen una muestra al laboratorio donde verificamos a qué humedades orean los lotes. A un 13% de humedad pergamino seco se mete en bodega. Por último medimos también el rendimiento de café oro, un proceso para saber si el lote tiene la suficiente calidad de exportación.
¿También cata muestras para la Taza de Excelencia?
Así es. Buscamos cafés con excelente perfil de taza, con atributos que se diferencien de los demás, en este caso siempre por cooperativas, así como por tipos (orgánico, convencional). Prodecoop, al igual que otras organizaciones de Nicaragua como Cecocafen y Soppexcca, ha participado todos los años desde que se celebra este concurso y varios productores han obtenido premios por su café en distintas de sus ediciones.
Ciertamente Nicaragua destaca a escala internacional por sus cafés de calidad pero también por tener un buen elenco de catadores, algunos reconocidos por la Taza de Excelencia. La formación es fundamental ¿pero lo es también tener un cierto don?
Obviamente formarse es importante y en mi caso asistí año y medio, tres días por mes, a capacitaciones antes de entrar como auxiliar de catación en Prodecoop. En mis cinco años de profesión he seguido mi formación en control de calidad asistiendo a varios talleres organizados por Cafenica, asociación de cooperativas de pequeños productores de café de Nicaragua de la que Prodecoop forma parte, y por distintos organismos del país. Sin embargo, aunque se dice que hay quienes tienen un mejor coeficiente en paladar que otros yo no estoy de acuerdo ni tampoco que se requiera tener un don para ser catador. Únicamente perseverancia, dedicación y, sobre todo, amar lo que haces. Si no te gusta nunca vas a ser un buen catador.