El árbol del café se cultiva en países del Sur de clima tropical y se consume principalmente en el Norte.
La paradoja es que los pequeños productores de café tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas mientras los consumidores y consumidoras cada día pagan más por una taza de café.
Los ciudadanos del Sur lo cultivan y los ciudadanos del Norte lo beben.
El consumo mundial de café se mueve alrededor de los cien millones de sacos al año. De ese total, el 77% se consume en los países importadores del Norte y sólo el 23% restante en los países productores del Sur.