El Comercio Justo ofrece un trato preferencial a los pequeños productores asociados a organizaciones, generalmente cooperativas, que tienen por objetivo común el desarrollo económico, organizativo y social integral de sus comunidades, en base a estrategias de desarrollo sostenible y de mejora continúa de la calidad de su producción.
El Comercio Justo es una alternativa no aislada del Comercio Convencional que busca puntos de convergencia con el mismo para contribuir a hacerlo más justo. Además de los actores especializados en Comercio Justo, empresas convencionales han de poder participar en sus propuestas.