La teoría del libre comercio establece que todos los países deben poder participar en los mercados internacionales y recibir los beneficios correspondientes. Pero en la práctica, al Norte sólo le interesan los países del Sur como suministradores de materias primas a precios asequibles y espacios de inversión en condiciones favorables para grandes empresas del Norte.
Tras el petróleo, el café es la materia prima que mueve más volumen de negocio en cualquier parte del mundo. La práctica totalidad de los beneficios que genera este negocio van a parar a empresas multinacionales del Norte. Sólo cinco de ellas (Kraft, Suchard, Nestlé, Procter&Gamble, Sara Lee y Tchibo) compran casi la mitad de los granos de café que se consumen en el mundo y generan beneficios de billones de dólares.